La importancia del color en los trajes de baño infantiles: Por qué evitar el azul

verano

Con la llegada del verano y las vacaciones muchos niños ya tienen listos sus trajes de baño.

Con la temporada de verano en pleno apogeo, las actividades acuáticas se vuelven una opción refrescante y divertida para muchos, especialmente para los más pequeños. Sin embargo, en medio de la diversión, la seguridad sigue siendo una prioridad, y un detalle aparentemente insignificante como el color de los trajes de baño puede desempeñar un papel crucial en la prevención de emergencias acuáticas.

Recomendaciones a la hora de elegir los trajes de baño

La directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Las Américas, Beatriz Arteaga, destaca la importancia de la supervisión directa de los adultos responsables cuando los niños están en el agua, especialmente aquellos que aún no han aprendido a nadar. En este contexto, surge una recomendación que puede sorprender a muchos padres: evitar que los niños utilicen trajes de baño azules.

trajes de baño

Según Arteaga, la vestimenta de los niños para actividades acuáticas debe ser cómoda, segura y de un color llamativo y brillante, preferiblemente fluorescente. La elección del color es esencial para garantizar que los adultos puedan visualizar fácilmente a los niños en el agua y tomar medidas rápidas en caso de cualquier situación de emergencia.

La razón detrás de esta recomendación radica es evitar la confusión visual. Optar por colores que contrasten significativamente con el agua, como tonos llamativos y fluorescentes, ayuda a garantizar una rápida identificación de la ubicación de los niños. Por el contrario, el uso de trajes de baño azules, celestes o verdes claros podría dificultar la visibilidad, especialmente en entornos acuáticos donde el agua puede reflejar estos mismos colores.

Los expertos en seguridad acuática han difundido esta recomendación durante años en Chile y en todo el mundo. La claridad visual en el agua es fundamental para prevenir incidentes graves, como asfixias por inmersión, que pueden tener consecuencias potencialmente mortales o dejar secuelas neurológicas graves.

La elección del color del traje de baño de los niños puede ser un factor determinante en la seguridad acuática. Optar por colores llamativos y brillantes, y evitar aquellos que se asemejen al color del agua, contribuye a crear un entorno más seguro para que los niños disfruten de sus actividades acuáticas durante este verano y en futuras ocasiones. La precaución y la atención a los detalles marcan la diferencia cuando se trata de la seguridad de los más pequeños en el agua.

trajes de baño

Salvaguardando el verano de nuestros pequeños exploradores acuáticos

En medio de la diversión que ofrece el verano, la seguridad de nuestros pequeños mientras disfrutan de actividades acuáticas se convierte en una prioridad fundamental. La recomendación de evitar que los niños usen trajes de baño azules, aunque pueda parecer inusual, se fundamenta en la necesidad de maximizar la visibilidad y minimizar los riesgos.

La directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Las Américas, Beatriz Arteaga, destaca que, más allá de la presencia de salvavidas, la supervisión directa de los adultos es esencial, especialmente para los niños que aún no dominan la habilidad de nadar. En este contexto, la elección del color en los trajes de baño emerge como un componente crucial de la seguridad acuática.

La preferencia por colores llamativos y fluorescentes no solo aporta un toque de diversión al atuendo veraniego, sino que también cumple un propósito fundamental: garantizar una visibilidad óptima. Los tonos brillantes contrastan notablemente con el entorno acuático, permitiendo a los adultos identificar rápidamente la ubicación de los niños y actuar de manera eficiente ante cualquier eventualidad.

trajes de baño

Evitar los tonos azules, celestes o verdes claros se basa en la premisa de que estos colores pueden mimetizarse con el agua, dificultando la identificación precisa de los pequeños exploradores acuáticos. La claridad visual se convierte así en un aliado esencial para prevenir situaciones críticas, como asfixias por inmersión, que podrían tener consecuencias trágicas.

En última instancia, cada decisión consciente que tomamos, incluso en la elección del color de los trajes de baño, contribuye a la creación de un entorno más seguro para nuestros niños durante sus travesías acuáticas. Este verano, al apostar por colores vibrantes y cautelosos, estamos tejendo un manto de protección alrededor de las experiencias acuáticas de los más pequeños, permitiéndoles disfrutar del verano con la máxima alegría y tranquilidad. ¡A cuidar y a disfrutar de este verano seguro y lleno de diversión!

ARTÍCULOS RELACIONADOS