Las mejores vitaminas para prevenir las várices: guía nutricional

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Las várices son una condición que pueden molestar en el día a día, pero existen muchas manera de prevenir su aparición.

Las várices, un problema común que afecta a muchas personas, pueden ser dolorosas e incómodas. Afortunadamente, además de tratamientos médicos, la prevención juega un papel fundamental en el manejo de esta condición. Aquí te presentamos una guía nutricional sobre las mejores vitaminas para evitar la aparición de esta condición y los alimentos que las contienen.

¿Qué son las varices?

Esta condición, también conocida como venas varicosas, son venas hinchadas, retorcidas y dilatadas que suelen desarrollarse en las piernas. Estas venas varicosas pueden aparecer de color azul o morado y son el resultado de una acumulación anormal de sangre.

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Esta condición ocurre cuando las válvulas dentro de las venas no funcionan correctamente. Las venas tienen válvulas que ayudan a que la sangre fluya en una dirección hacia el corazón. Cuando estas válvulas fallan, la sangre puede acumularse en las venas, lo que provoca que se hinchen y se vuelvan visibles bajo la piel.

Los factores de riesgo para desarrollar várices incluyen la predisposición genética, el embarazo, el sobrepeso u obesidad, permanecer de pie o sentado durante largos períodos de tiempo, la falta de actividad física, el envejecimiento y el género (las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar várices que los hombres).

Las várices pueden causar molestias como dolor, sensación de pesadez en las piernas, picazón, calambres musculares y sensación de ardor. En algunos casos, las várices pueden causar complicaciones más graves, como úlceras en la piel o coágulos sanguíneos.

El tratamiento de las várices varía según la gravedad de los síntomas y puede incluir cambios en el estilo de vida, como ejercicio regular, pérdida de peso, uso de medias de compresión, elevación de las piernas, procedimientos médicos mínimamente invasivos o cirugía en casos más severos.

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¿Qué causa las várices?

Según el National Heart, Lung, and Blood Institute, las várices son el resultado de paredes y válvulas venosas frágiles o dañadas, lo que puede provocar acumulación de sangre o reflujo sanguíneo. Factores como la obesidad, la edad, el estilo de vida sedentario o la genética pueden contribuir a este problema.

¿Quiénes son más propensos a tener varices?


Las personas más propensas a desarrollar várices suelen tener antecedentes familiares de la condición. Además, la edad, el género y el embarazo son factores de riesgo comunes. Las mujeres tienen una mayor probabilidad de padecer várices, especialmente durante el embarazo debido a los cambios hormonales y la presión adicional sobre las venas. El sobrepeso u obesidad también aumenta el riesgo, ya que el exceso de peso ejerce presión sobre las venas de las piernas. Un estilo de vida sedentario, como permanecer sentado o de pie durante largos períodos de tiempo, puede contribuir al desarrollo de várices al dificultar el flujo sanguíneo adecuado desde las piernas hacia el corazón. Además, las personas con antecedentes de coágulos sanguíneos o lesiones en las piernas tienen un mayor riesgo.

Vitaminas para prevenir las várices:

  1. Vitamina K: Esta vitamina ayuda a la coagulación de la sangre y promueve la oxigenación de los vasos sanguíneos y órganos del cuerpo. Se encuentra en alimentos como el aceite de oliva, lechugas, arándanos, brócoli y espinacas.
  2. Vitamina C: Con propiedades anticoagulantes, la vitamina C fortalece los vasos sanguíneos y evita la formación de coágulos. Frutas como naranjas, berries, mango, kiwi y sandía son excelentes fuentes de esta vitamina.
  3. Vitamina E: Mejora la circulación sanguínea y ensancha los vasos sanguíneos, previniendo la formación de coágulos. Semillas y frutos secos son ricos en vitamina E.
  4. Vitamina B3: Ayuda a mejorar la circulación sanguínea y fortalece los vasos sanguíneos. Se encuentra en alimentos como arroz, pescados, legumbres, huevos y pollo.
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Es importante recordar que este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Si tienes dudas sobre tu salud o estás considerando iniciar un tratamiento, consulta a tu médico o especialista. La prevención y el cuidado adecuado pueden marcar la diferencia en la salud vascular y evitar que aparezcan las várices.

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