Sérum facial: 5 razones para tener uno, independientemente del tipo de piel

El sérum fácil se ganó el aval de los dermatólogos.
Sérum

El sérum (suero) llegó para quedarse. Por sus convincentes propiedades, este producto se ha ganado un lugar muy importante en la rutina de cuidados faciales. Pues, no es cualquier invento caprichoso de la cosmética, ya que ha dado resultados verificables y, lo más importante, tiene luz verde por parte de los dermatólogos.

¿A qué se debe esto? Si bien no es mágico (cosa que en salud no existe), tiene una gran capacidad de reparar la piel dañada, hidratar, mejorar el aspecto y acercarnos al rostro que tanto deseamos. La dermatóloga e influencer Catherine Córdova, explica que el sérum es una “sustancia acuosa y ligera con alta concentración de principios activos”. El producto “se absorbe muy fácil” y, lo mejor de todo, es que “puede usarse en todos los tipos de piel”.

Sérum
Existe un sérum para cada tipo de piel.

5 razones para usar sérum

La industria cosmética ha creado una importante variedad de este producto y los hay para distintos tipos de pieles. Así se los puede elegir de acuerdo a la necesidad de cada uno. Pero vamos por partes y sin detenernos, en concreto, ¿qué es lo que pueden hacer por nuestra piel?

La Dra. Mariangeles Jofre, también dermatóloga, cuenta que el sérum existe desde hace años, pero recientemente se ha convertido en “un boom dentro del mundo de la cosmética”. Los describe como “’vehículos’ que tienen la capacidad de transportar principios activos en forma concentrada y efectiva, ya que llegan a capas más profundas de la piel”. Y detalla los motivos por los que deberíamos tener uno:

1-Tienen la característica de absorberse en muy poco tiempo.

2-Dan sensación de fijación y lubricación muy agradable.

3-No reemplazan a las cremas, sino que son un complemento, ya que con los sérums se obtiene una mayor penetración del activo y con las cremas se logra una mejor hidratación, algo necesario y no negociable  para la piel. En este punto, la especialista señala que las cremas también pueden tener principios activos, pero en menor porcentaje y cantidad que los sérums.

4-Su éxito radica en que son productos de fácil aplicación y se necesitan en pocas cantidades.

5-Además, sirven para todo tipo de piel, ya que su textura suele ser fluida, acuosa o en gel.

Sérum
Existe un sérum para cada tipo de piel.

Eso sí, Jofre aclara que se debe tener cuidado con las pieles atópicas o sensibles, de acuerdo a los principios activos que tenga el sérum y los porcentajes de los mismos. “Ideal usar ácido hialurónico o vitamina C en porcentajes menores al 10%”, sostiene.

Como tip, sugiere “aplicar siempre con el rostro limpio y antes de la crema. Puede aplicarse de día o de noche”. Pero, en caso de tener que elegir, es preferible hacerlo por la noche, ya que esto asegura una mejor absorción. Y, si se quiere usar un sérum de ácido hialurónico y otro de vitamina C, se debe aplicar noche y luego de día, respectivamente. Por otros ácidos, lo mejor es consultar con un dermatólogo.

Sérum
Existe un sérum para cada tipo de piel.

Sin milagros

La Dra. Córdova plantea que, si bien el sérum puede hacer mucho por la piel, no es milagroso. No funciona para todos los problemas que el rostro pueda tener. “Si compras un producto que promete resolverlo todo debes dudar ya que es imposible que algo sirva para todo. Si deseas hidratar tu piel debes usar productos hidratantes, si deseas evitar el envejecimiento, debes usar antioxidantes y productos de noche, si deseas tratar las manchas, debes usar productos despigmentantes, etc”, escribe.

Y, por último, recuerda que es necesario siempre escoger un sérum de acuerdo al tipo de piel y necesidades de cada uno. “Recuerda que la rutina es única para cada persona, no copies la de tu amiga, ten la tuya para obtener los mejores resultados”, indica.

ARTÍCULOS RELACIONADOS