Rosácea: 3 tips para la rutina de cuidado

Revisa los consejos de una médica experta en rosácea.
Rosácea

La rosácea se caracteriza por un enrojecimiento facial con bultos que se inflaman y pequeños vasos sanguíneos visibles. Esta afección es más común en las mujeres de piel clara y representa, para muchas, un gran problema estético. Su tratamiento es complejo y debe estar siempre guiado por un dermatólogo, mejor aún, si es especializado en el tema.

A sabiendas de lo delicado que es este cuadro, la Dra. Cristina Eguren, especialista española cuenta en un posteo en su perfil de Instagram “Cómo pasar de una rutina cosmética desastrosa a una rutina ganadora en pieles con rosácea”. Allí explica cuáles son los errores más frecuentes que se incorporan a la rutina de cuidado, cuando muchos olvidan que se trata de una piel grasa y deshidratada.

Rosácea
La rosácea es una afección más frecuente de lo que se cree.

Rosácea: errores y aciertos

Eguren explica en la publicación que, se deben tratar estas dos condiciones mencionadas. Y menciona cómo suelen ser las rutinas cosméticas para luego introducir algunos cambios.

*Leche o producto limpiador suave. Si no se aclara con agua, mejor. Retirar a toquecitos.

Nada de exfoliación. Eso es tremendamente agresivo para la piel con rosácea.

Sin embargo, a la profesional, nada de esto le parece bien, sino que “lleva a la piel con rosácea al máximo de los desastres”. Pues, conduce a “una mayor disfunción e inactivación celular”.

Y advierte que los resultados de estas rutinas son: “piel aún más grasay deshidratada. Aúm más sensible e intolerante, aún más desequilibrada y dependiente de la hidratación externa”. “Es decir, el desastre absoluto”. Esto, según Eguren, ocurre por no entender lo que sucede con la piel e intentar poner “parches compensatorios”.

Rosácea
La piel con rosácea es grasa y deshidratada.

“Lo que ahora propongo es establecer una rutina que verdaderamente controle los factores que se están manifestando y no únicamente los tape”. Para ello, es preciso 3 hábitos:

1-Limpieza con un producto jabonoso que se enjuague con agua.

2-Exfoliar a diario o, al menos varias veces en semana con scrub o exfoliante físico.

3-Secar con toalla o con lo que prefieras, pero sin miedo. Tu piel es piel, no papel de fumar.

Con estos tips, afirma la dermatóloga se puede “ir controlando la función sebácea aumentada (origen de la rosácea) y reforzar la función barrera”. Esto último se logra utilizando productos específicos y “facilitando la eliminación del Demodex (ácaros faciales)”. A su vez, se refiere al uso de productos con extractos “pre”, “pro” o “probióticos” y afirma que son “interesantísimos” para la causa. Y añade que “la ivermectina es un medicamento de prescripción médica que elimina el Demodex”.

A su vez, para los interesados en probar otros productos, la doctora menciona al ácido azelaico, el ácido glicólico, salicílico, y especialmente, los retinoides. “No se trata de empezar con todo a la vez, sino ir gradualmente e inicialmente con concentraciones bajas para ir incrementándolas”, indica.

Rosácea
La especialista recomienda la exfoliación en la rutina para pieles con rosácea.

“Estos ingredientes transformadores ayudan a producir una activación de la función celular (ponemos la piel a trabajar) y mejorar así la función y estructura del órgano”, añade. Eso sí, la experta, afirma que “al inicio pueden aparecer reacciones esperables de irritación. No son malas, sino simplemente indican que el producto está funcionando. Lo bueno es que son temporales y desaparecerán a medida que la piel se transforme y cree tolerancia”.

Eguren sostiene que al establecer una rutina “construida con estos conceptos ayuda a mejorar el estado de la piel con rosácea”. Pero, tal como lo indicó al principio, es fundamental que quienes la padecen acudan a una consulta médica, ya que el dermatólogo sabrá indicar de manera particular un tratamiento para cada caso. Pues, no todas las pieles son iguales y no todas las personas tienen las mismas condiciones físicas.

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