Tos Ferina: la enfermedad persistente que debes conocer

tos ferina

La tos ferina puede presentar de manera inesperada.

La tos ferina, conocida también como la “tos de los 100 días”, es una infección bacteriana que afecta las vías respiratorias y se caracteriza por una tos prolongada y fuerte. Aunque esta enfermedad puede afectar a personas de todas las edades, los bebés son particularmente vulnerables. La tos ferina es altamente contagiosa, y sus síntomas pueden ser graves, especialmente en los más pequeños.

Inicialmente, los síntomas de la tos ferina pueden parecerse a los de un resfriado común, con mocos, congestión nasal, tos y fiebre. Sin embargo, después de 10 a 12 días, la tos se vuelve más intensa y prolongada, llegando a provocar vómitos, fatiga extrema, y, en casos graves, problemas respiratorios como el rostro enrojecido o azulado, y un ruido silbante y agudo al inhalar.

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Es importante mencionar que los bebés pueden no presentar tos, sino dificultad para respirar o respiración interrumpida, lo que puede ser un signo de alarma. En los menores de seis meses, la tos ferina puede causar complicaciones graves como neumonía, daño cerebral, convulsiones y deshidratación.

La mejor forma de prevenir la tos ferina es mediante la vacunación. Los niños deben recibir la vacuna durante la infancia, y se recomienda una dosis adicional entre los 10 y 12 años. Las mujeres embarazadas también deben ser inmunizadas entre las semanas 27 y 36 de gestación. En caso de ya padecer la enfermedad, es importante buscar atención médica para recibir tratamiento con antibióticos, ya que los jarabes para la tos y otros medicamentos no suelen ser efectivos.

Esta enfermedad, aunque poco común en países con altos índices de vacunación, sigue siendo un riesgo en algunas comunidades. Por lo tanto, es fundamental conocer los síntomas y tomar medidas preventivas para proteger a los más vulnerables.

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¿Cómo prevenir la tos ferina?

La tos ferina, también conocida como la “tos de los 100 días”, es una enfermedad altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Aunque la vacunación es la forma más efectiva de prevenir la tos ferina, hay otras medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer la enfermedad y su propagación:

  1. Vacunación: La vacuna contra la tos ferina se administra como parte de la vacuna combinada DTaP (difteria, tétanos y tos ferina) para bebés y niños pequeños, y como Tdap (tétanos, difteria y tos ferina) para adolescentes y adultos. Es importante seguir el calendario de vacunación recomendado por las autoridades de salud de cada país.
  2. Higiene: Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente después de estar en contacto con personas enfermas o superficies contaminadas, puede ayudar a prevenir la propagación de la bacteria que causa la tos ferina.
  3. Cubrirse la boca y la nariz: Al toser o estornudar, es importante cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable o el codo flexionado, para evitar la propagación de las gotas respiratorias que pueden contener la bacteria.
  4. Evitar el contacto cercano con personas enfermas: Si alguien en su hogar o comunidad tiene tos ferina, es importante evitar el contacto cercano con esa persona hasta que ya no sea contagiosa.
  5. Mantenerse al día con las vacunas: Es importante mantenerse al día con las vacunas recomendadas, incluida la vacuna contra la tos ferina, para protegerse a sí mismo y a los demás.
  6. Evitar el tabaquismo y la exposición al humo del cigarrillo: Fumar y la exposición al humo del cigarrillo pueden debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, incluida la tos ferina.
  7. Evitar el contacto cercano con personas enfermas: Si alguien en su hogar o comunidad tiene tos ferina, es importante evitar el contacto cercano con esa persona hasta que ya no sea contagiosa.
  8. Mantener un estilo de vida saludable: Mantener un estilo de vida saludable, que incluya una dieta balanceada, ejercicio regular, y suficiente descanso, puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de enfermedades respiratorias, incluida la tos ferina.
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Estas son algunas medidas que pueden ayudar a prevenir la tos ferina y protegerse a sí mismo y a los demás. Sin embargo, es importante recordar que la vacunación sigue siendo la forma más efectiva de prevenir la enfermedad y sus complicaciones.

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