Gluten: 4 cuestiones a tener en cuenta antes de demonizarlo

Qué ocurre si se abandona el gluten de forma deliberada.
Gluten

Mucho se habla en la actualidad acerca de lo dañino que puede resultar el gluten para los intestinos. Hay personas celíacas que se ven obligadas a abandonar los comestibles con este componente; otras son intolerantes a él y otras deciden dejarlo por considerar que así acabarán con sus síntomas digestivos o les permitirá mantener un peso adecuado.

Sin embargo, estos cambios en la rutina alimentaria podrían ser innecesarios para personas no celíacas ni intolerantes al TACC (trigo, avena, cebada, centeno). Si bien el gluten no es nutriente, tampoco es para demonizarlo, según indica la Dra. Romina Fischman en su cuenta de Instagram @gastroenterologiaok, donde comparte de su conocimiento para  sus más de 130 mil seguidores.

Gluten
Antes de abandonar el gluten es preciso consultar con un especialista.

En una de las interesantes publicaciones de la especialista en Gestroenterología, se plantea una pregunta acerca de este componente “¿Ángel o demonio?”. Y no da vueltas para responderla: “no es ni un ángel ni un demonio. Lo importante es saber que muchas personas presentan síntomas digestivos por el gluten, pero muchas otras no”.

Gluten: La realidad

Fischman señala que este conjunto de proteínas “no es un nutriente, su consumo no es una necesidad nutricional”. “A veces hay personas que dejan de consumirlo por sus síntomas digestivos y aún así continúan con síntomas”, explica en la publicación alusiva. Por eso, detalla 4 datos importantes:

Gluten
El gluten no es un nutriente.

1En caso de querer probar cómo va el sistema digestivo sin él, se debe visitar previamente a un gastroenterólogo. El profesional solicitará estudios para descartar enfermedad celíaca. A su vez, plantea que, en caso de contar ya con los análisis, lo ideal es corroborar con un médico que estén completos. “No es lo mismo tener enfermedad celíaca que no tenerla, ya que la enfermedad celíaca requiere muchos cuidados y controles a largo plazo para evitar complicaciones”, sostiene.

Y añade que “por eso es fundamental hacer un buen diagnóstico”. Ocurre que, si un paciente elimina el famoso componente sin estudios previos para enfermedad celíaca puede “borrar las huellas”, por lo que “es difícil posteriormente lograr un correcto diagnóstico”.

2. También en el caso de probar una rutina libre de estas proteínas es “ideal que sea con recomendación, seguimiento y supervisión” de un nutricionista experto en el tema. Es decir, que tenga fen gastroenterología. “La reincorporación del gluten a tu dieta, también es ideal que sea con seguimiento profesional, ya que debe ser paulatina”, añade.

Gluten
El gluten está presente en el trigo, la avena, la cebada y el centeno.

3. También es posible no tener enfermedad celíaca y que la vida digestiva mejore sin el consumir trigo, avena, cebada o centeno. Esto se llama sensibilidad no celíaca.

4. Otro dato a tener en cuenta ante síntomas digestivos es que “pueden no resolverse evitando gluten”. “Y es por eso que no hay que ubicarlo en el lugar de “demonio””, dice la gastroenteróloga. Pues, el problema puede estar en otro grupo de alimentos o puede ser que provengan de alguna patología aún no diagnosticada que sea la responsable del malestar.

ARTÍCULOS RELACIONADOS